CAPÍTULO 122. Una manera diferente.
CAPÍTULO 122. Una manera diferente.
Por fin. Libertad.
Después de una semana en el hospital, soportando exámenes, inyecciones y a médicos diciéndome que “todavía no”, por fin me dan el alta. La herida todavía duele un poco, después de todo me sacaron un pedazo, pero la gente que hemos pasado tanto como Ruby, Verónica y yo, somos de recuperación rápida, después de todo la vida nos ha obligado a eso.
Viggo se encarga de todo, como siempre, pero cuando salimos del hospital su cara cambia, sonríe,