CAPÍTULO 100. Una aclaración necesaria
CAPÍTULO 100. Una aclaración necesaria
Todos se detienen, por supuesto, porque nadie quiere perderse un espectáculo como este. La mujer que planta cara en la entrada del salón tiene una elegancia medida, y un porte de señora de sociedad que me hace pasar saliva, porque por desgracia me recuerda demasiado a Bonnie. Sé que ni de lejos caen en la misma categoría, pero por desgracia esta también es una mujer que intenta aparentar lo que no es, o mejor dicho, lo que no ha sido.
—¿Disculpa? —pregunto