El grito de Liam fue algo primordial que rasgó el aire de la mañana.
Se lanzó sobre Dmitri con una violencia que iba más allá de la técnica o la razón. Eran años de odio destilados en puños y dientes y un rugido que no sonaba completamente humano.
El primer hombre que intentó detenerlo recibió un codo en la tráquea. Cayó ahogándose. El segundo perdió dos dientes y la consciencia cuando la cabeza de Liam conectó con su rostro. El tercero intentó dispararle pero Liam le rompió el brazo en dos luga