Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa mañana llegó a Tokio con su habitual mezcla de neblina y luz tenue. Danna despertó sobresaltada, desorientada por un instante antes de recordar dónde estaba. La habitación del hotel se sentía extrañamente vacía, demasiado silenciosa. Extendió la mano hacia el otro lado de la cama por puro instinto, pero sus dedos solo encontraron sábanas frías.
Valentina no estaba.
Se incorporó lentamente, pasándose las manos por el rostro. Los acontecimientos de la noche anterior regresaron







