Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa habitación del hotel en Tokio permanecía en penumbra. Danna había corrido las cortinas apenas llegó la noche anterior, y ahora, a media mañana, la luz se filtraba apenas por los bordes, creando líneas doradas contra la moqueta gris. Valentina —porque en este momento era Valentina quien habitaba ese cuerpo— yacía despierta en la cama king size, mirando el techo con los ojos abiertos pero sin ver realmente nada.
No hab&iacut







