Mundo ficciónIniciar sesiónLa vibración del teléfono contra la mesa de madera fue como un disparo en el silencio de la tarde. Danna dejó caer la cuchara con la que intentaba alimentar a Leonardo—papilla de manzana orgánica que el bebé rechazaba con gruñidos de disgusto—y miró la pantalla iluminada.
Número desconocido.
No, pensó de inmediato. Cambié el número hace tres días. Nadie debería tener este.







