121

La casa tenía ese silencio particular de las cuatro de la madrugada, cuando el mundo parecía suspendido entre la noche y el amanecer. James Harrison despertó gradualmente, su cuerpo acostumbrado después de tres meses y medio al ritmo implacable de Leonardo. Pero algo era diferente. No había llanto. No había movimiento del otro lado de la cama donde Emma se levantaba mecánicamente cada tres horas.

Se incorporó ligeramente, entrecer

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP