En el mundo de los negocios, era muy conocido que quienes tenían negocios turbios, buscaban tener matrimonios con mujeres de las familias más acaudalas y respetadas. En ése entonces, la más codiciada era Adara Makris , una joven hermosa de la familia más acaudalada en Atenas. Tenía una piel cremosa blanca, unos modelos excelentes, pertenecía a una familia poderosa, con enormes terrenos con animales de todo tipo, exóticos y muyd difíciles de conseguir.
Puesto así, cualquier hombre querría casarse con ella.
A ella le llegaron un sinnúmero de propuestas de matrimonio, hombres de distintos países buscaron hacerla su esposa.
Adara se negó a todos. Y cuando conoció a dos de los hombres más importantes del medio, la desición fue muy difícil de tomar. Sobretodo cuando su recatada familia tenía otras ideas para su futuro, y cuando la tenían ya prometida al magnate italiano sin su consentimiento, porque pensaban que a sus ojos, él era su mejor partido. Y lo era a niveles económicos y sociales,