La sede militar estaba sumida en un caos controlado. Ares caminaba por los pasillos con la mirada fija en el suelo y perdido en sus pensamientos mientras esperaba la notificación, y cuando no la recibió, envió otra que decía:
“Aléjate del edificio para llamarte”
La noche había sido intensa, y estaba agotado, sabía que esto apenas comenzaba, pero después de la reunión, quería ir a abrazar a Amelia, y estar todo el día con ella.
Y mientras se dirigía a la sala de reuniones, su mente repasaba lo