Al menos fueron tres días enteros en el hospital, y Ares se mantuvo vigilante al lado de Amelia, mientras los médicos continuaban supervisando su estado y el desarrollo del bebé. A medida que los días pasaban, Amelia mostraba signos de mejoría, aunque seguía siendo frágil y necesitaba reposo.
Ares se aseguró de que la seguridad en el hospital estuviera reforzada, a pesar de que era un hospital militar y que ninguno de sus nombres se mezclara entre el personal, mientras Cintia, de forma voluntar