Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando ella escuchó esa noticia, sintió que sus piernas perdieron fuerza, todo le dio vueltas, el miedo la arropó como si se tratara de una manta gigante de la cual no pudiera despojarse, antes de poder caer al suelo desplomada el hombre la sostuvo con fuerza.
—¡Mi hijo! ¡Oh por Dios! Si le pasa algo no voy a soportarlo, y ¡Todo por venirme contigo! —explotó levantando sus brazos y golpeando el pecho del hombre con t







