Mundo ficciónIniciar sesiónGálata estaba nerviosa, no quería aceptar, ir a ningún sitio con Leandro, su amiga Paula tenía razón, había algo siniestro en él.
—Yo…—comenzó a decir, justo en ese momento para su alegría llegó un auto y aparecieron los clientes con quienes tenía prevista una reunión de trabajo, lo cual la hizo sentirse aliviada.
Apenas bajaron caminaron hacia ella.
—Señora







