Mundo ficciónIniciar sesiónMatteo vio esos ojos grises centelleando de la rabia, intentó hablar, pero su voz no salía fuerte, además Gálata no prestaba atención a sus palabras, estaba alterada y comenzó a golpearlo en el pecho con fuerza, no hizo intento de detenerla, porque aparte de sentirse adolorido, le pareció bien dejarla desahogar toda su rabia, solo esperaba que luego pudiera escucharlo, porque esta vez quería hablar y dar sus razones.
—Mi amo







