Mundo ficciónIniciar sesiónMatteo observó a Camillo, lo recorrió de pies a cabeza, por su expresión corporal sabía cuáles eran sus intenciones, aunque no estaba dispuesto a dejarlo salirse con la suya.
—¡Camillo! Tus intenciones se visualizan perfectamente en tu rostro, pero por ahora no voy a complacerte, no tengo intenciones de enfrentarme a ti. No cuando estoy cargando a mi hijo, además, ahora no tengo tiempo para perder contigo —declaró en to







