Terminamos sentados en el suelo del pasillo.
No fue planeado. Fue que Sael bajó al suelo antes de empezar a hablar — desde la misma posición en que lo encontré cuando abrí la puerta — y yo me senté también porque estar de pie mientras alguien en el suelo te explica algo sobre ti misma tiene una dinámica que no me interesaba reproducir.
Hombro con hombro contra la pared. Sin contacto directo. El corredor de piedra volcánica con esa temperatura constante que tiene independientemente de la hora, q