(Sael — perímetro norte, cuarta noche)
Los jazmines del jardín interior habían florecido.
Sael los notó cuando pasó junto al patio en su recorrido del perímetro: no el florecer habitual de la temporada, que había ocurrido ya tres veces desde que los hermanos Montecreaux habitaban la hacienda, sino uno de esos florecimientos intermedios que la hacienda producía sin correspondencia con el calendario. Fuera de estación. Sin razón meteorológica.
Con razón propia.
Continuó el perímetro norte.
En la