La verja de la Hacienda Oscura estaba abierta.
No me sorprendió. Hacía tres días que habían recibido el mensaje. Un solo número y una sola palabra: "Mañana." Suficiente para que Perla abriera la verja antes de que llegara.
Lo que sí fue inesperado fue el umbral.
Cruzarlo.
Ese momento específico en que el pie izquierdo pisó el suelo de piedra del interior del perímetro y el poder volvió de golpe, sin aviso, sin transición: completo, denso, como cuando llevas mucho tiempo respirando aire insufici