Ariella
Mi madre continuó mirándome confundida, así que seguí hablando.
—Esperaba que me dejaras explicarte lo que pasó hace ocho años —dije en voz baja—. Para poder explicarte por qué hice lo que hice...
Abrió la boca y yo ya sabía que estaba a punto de detenerme. Probablemente a decirme que no le importaba. Probablemente a decirme que no tenía importancia. Así que me adelanté rápidamente.
—Me fui porque estaba embarazada.
Cerró la boca.
Y así, de la nada, tenía toda su atención.
—Sabías