Ariella
Su mano se apretó ligeramente en la mía.
—Aumentamos las medidas de seguridad y ahora todos están más alerta —su voz bajó de tono, infundida de algo mucho más oscuro—. Solo espero que la próxima vez que intente algo… o que intenten algo… —sus ojos se clavaron en los míos—. Yo esté allí para atraparlos antes de que tengan éxito.
—Lo harás, mi amor… Lo harás. Los vas a encontrar y vas a hacer que paguen por toda la sangre derramada. Por habernos asustado, por haber asustado a nuestro hi