La noche se extendía como un manto oscuro sobre mi territorio. Desde mi ventana, observaba la luna creciente, sintiendo un vacío inexplicable en el pecho. El silencio de mi habitación solo era interrumpido por mi respiración agitada. Llevaba noches sin dormir adecuadamente, atormentado por sueños que no lograba descifrar.
Me dejé caer en la cama, cerrando los ojos con fuerza. El sueño llegó más rápido de lo que esperaba.
*Una loba de pelaje plateado corría entre los árboles. Su silueta era perf