Alejandra Marie Costa
¡Por favor… por favor!
Ruego en mi interior que Eli ¡Por una vez deje de ser tan estricta! con su afán de obedecer órdenes ciegamente termine arrojando mi futuro al precipicio, en algún sitio en su personalidad tan obedece reglas debe existir también una mujer que le tienda una mano a otra en problemas.
Que se apiade un poco de mi…
—No, encontré a la chica señor —Alivio recorre por mi cuerpo —Si, supongo que solo terminan sus presentaciones luego se retiran. Entiendo,