Richard Müller
Las ultimas palabras de Mario Costa me dejan con un mal sabor de boca embargándome un mal presentimiento.
Tomo mi teléfono marcando el numero de mi madre esperando que entre la llamada mientras contengo la respiración esperando los minutos pasan y no obtengo nada. Estoy comenzando a preocuparme no es normal que ella no responda.
Agarro mi saco con el teléfono sobre mi oído así salgo de mi oficina atrayendo la mirada de Marian que se encuentra reunida con unos ejecutivos convers