Capítulo 106

Sebastián no parpadeó.

No levantó la voz.

No reaccionó de forma visible.

Pero algo en su interior se tensó con una claridad absoluta.

Carlos.

No había duda.

El mensaje no buscaba explicación. No buscaba respuesta. No buscaba negociación.

Era una declaración.

Una reclamación.

Sebastián cerró el correo con un gesto lento. Se quedó mirando la pantalla negra durante varios segundos. Su respiración era estable. Su mente, fría.

—Así que decidiste moverte —pensó.

Abrió nuevamente el archivo, esta vez con atención técnica. Metadatos. Ruta. Hora exacta. Cada detalle era analizado con precisión quirúrgica.

Carlos no estaba improvisando.

Carlos estaba observando.

Sebastián apoyó ambas manos sobre el escritorio. No había miedo en su expresión. Había algo más peligroso: determinación absoluta.

Tomó el teléfono y marcó un número que no figuraba en ningún registro.

—Refuercen todo —dijo cuándo atendieron—. Sin cambios visibles. Sin errores. Y quiero saber quién está respirando cerca de mi casa.

Colg
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App