Noe observa como todos hablan al mismo tiempo, se ríen, hacen bromas, se burlan entre sí. Eso le daba a ella lugar para poder escrutarlos y saber más o menos como eran cada uno de ellos. Se da cuenta que efectivamente, Sofi, la mujer de Ian, era tímida, le costaba hablar de sexo o mirar a algún otro hombre, se notaba que tenía fantasías y deseos, pero le costaba relucirlos. Tony, en cambio, le encanta mirar y hablar de los hombres, no tiene problemas en decir cual lo estaba calentando, ni cual