La primera en reaccionar es Sole que, dejando al bebé en su carrito, corre hasta su amiga para encerrarla en un fuerte abrazo. Luego se suman Tony y Sofi siguiendo su ejemplo, aplastándola con sus cuerpos.
—Deberían habernos dicho que llegaban hoy —les recrimina Tony con el ceño fruncido alternando su mirada entre Lina y Alex.
—¿Y eso, en qué cambiaría? —indaga la joven sonriendo.
—En que estaríamos preparados para recibirlos —se queja el boricua.
—Pero ya no sería una sorpresa —bromea Alex.
—N