En el estacionamiento detrás del club Zeus una furgoneta blanca con vidrios polarizados estaba aparcada con dos hombres vestidos de colores oscuros tratando de metro a cuatro mujeres, con la cabeza tapada con lo que parecía ser unas capuchas de tela, dentro de esta por la fuerza. Una de ellas luchaba con todas sus fuerzas para que no la metieran dentro. La lucha se dio por terminada cuando uno de los hombres embistió un puñetazo contra ella haciéndola caer de rodillas. Levantándola de un brazo,