Aye, llega a su cuarto y se sienta en medio de la cama pegando sus piernas al pecho y envolviéndolas con sus brazos donde después oculta su cabeza entre ellos furiosa. Furiosa con todos los que la rodean, furiosa con ella misma por hablar de tan mala manera a gente que la quiere y que ella considera parte de la familia. Sabe que actuó mal con Sofi e Ian, pero su frustración de no tener a su madre a su lado la está consumiendo por dentro. Esta abatida por la situación, su cumpleaños había salido