Ella apartó la mirada. No quería discutir, no otra vez. Pero la pregunta de él, repetida con más ansiedad, la obligó a hablar —Justo… me preocupan las piedras. Si hubieran caído sobre el bebé, Melany no lo habría soportado. A ellos los quiero mucho —
—Lo sé — Respondió él, con tono grave— Y me alegra que Melany actuara a tiempo. No te preocupes, cuando tengamos a nuestro hijo todo estará vigilado. No dejaré que nada les pase —
Cerró la distancia entre ellos y comenzó a besarla con ternura.
—Segu