Sujhan asintió, revisando las alas de Seina —Es cierto — Dijo con asombro— Hay que retirar las que ya no tienen vida; así las nuevas podrán crecer. Qué lástima, me hubiera gustado documentarlo en mi libro —
—¿Qué libro? — Interesó a Andy, acercándose con curiosidad.
—Uno que papá me dio y que estaba oculto en un oso — Respondió Sujhan— Guardaba muchas investigaciones de nuestros viajes —
Siria frunció el ceño. —¿No te preocupa que esté por ahí, sin cuidado? —
—Nadie puede leerlo — Aseguró Sujha