El ambiente se llenó de una mezcla curiosa entre celebración, magia y complicidad. La brisa marina arrastraba el aroma de los asadores, el murmullo de las olas y las risas de todos ellos, marcando el inicio de un encuentro que, aunque festivo, traía consigo conversaciones importantes que nadie podía evitar por mucho tiempo.
Melany sonrió con esa ligereza que siempre la caracterizaba y movió un mechón húmedo de su cabello, aún con reflejos del mar —Me gusta ser como soy, lo tomas o lo dejas. Al f