Siria no pudo contener la risa —Eso mismo le dije. Al final, es mi esposo, y ambos tenemos la responsabilidad de cuidar al clan. Ya estudié lo necesario y comenzaré los entrenamientos como usted indicó. Espero también entrenar con Ninf, cuando tenga a sus hijos —
Xufon arqueó una ceja, curioso —¿Con Ninf? ¿Por qué, mi niña? —
Siria miró a su alrededor y cambió de idioma, usando el ancestral lenguaje élfico para que solo él la entendiera.
—Mi señor, somos guardianes de los bosques. En nosotros h