—¡Royer! — Exclamó Lessandro con incredulidad y enojo— ¿Pero qué crees que haces? ¿Cómo te atreves a hacerle esto a tu hermano? ¿Te has vuelto loco? —
—Salgan — Respondió Royer, firme, mientras un aura de fuerza emanaba de él, obligando a todos a retroceder.
Cerró la puerta tras ellos y se pasó la mano por el cabello, suspirando profundamente. Sabía que debía sostener su decisión de haber tomado a Reina, aunque eso lo pusiera en conflicto con su familia.
Lessandro frunció el ceño, volviéndose h