—Entremos, ya estamos tarde para la cena — Interrumpió Kirli, sonriendo a Josefa de manera que no podía ignorar— Saben cómo es papá —
Ella sintió un frío recorrerle la espalda y, sin poder evitarlo, tomó la mano de Neira, caminando a grandes zancadas hacia su habitación.
—¿Qué te pasa? — Preguntó Neira, al verla tan tensa y apresurada, con las cejas fruncidas por la preocupación.
—Kirli le dijo a todos en el parque que soy su novia… y además se atrevió a besarme, ese maleducado — Murmuró Josefa,