Seina bajó la mirada, luego alzó una ceja hacia Xurun, dejando clara su respuesta sin pronunciar palabra.
—Tenía que ser hombre… — Murmuró Ninf entre dientes— Ven conmigo al baño, vamos a salir —
Andy, apoyado contra el marco de la puerta, no pudo contener una sonrisa pícara.
—Espero que ese comentario sea para ellos, porque si por mí fuera, tengo a mi Su totalmente sensual todos los días y en la cama… ya se la pueden imaginar —
Ninf giró los ojos, mientras las hadas soltaron una risita incrédu