Antes de que Andy respondiera, Xurun se acercó, su mirada llena de cautela —Hechicero, me preocupa que camine tanto. Aún no está del todo bien — Murmuró, como quien teme ser malinterpretado.
Andy lo observó un instante, percibiendo el nudo invisible entre ellos —Entonces ven con nosotros — Sugirió, con esa voz tranquila que a veces desarmaba a los demás— Iremos despacio. Y tú, Seina… deja de tenerle miedo a tu señor. Él te cuida, te quiere ver bien. Todos cometemos errores… algunos son irreparab