Mariana miró a Neira y pudo ver claramente cuánto la amaba Cris. Sus ojos se llenaron de lágrimas mientras volvía la mirada hacia Gusto.
—Sí, ellas lo desean — Murmuró finalmente— De lo contrario, déjalas en paz —
—Te lo prometo, y ya escucharon — Dijo Gusto, llevándosela consigo mientras ella palidecía tras usar su magia para proteger a sus hermanas.
Kirli y Cris aprovecharon el momento para buscar a Josefa y Neira, mientras Celia no dejaba de llorar y Rafu permanecía con los demás, aún aturdidos por lo sucedido. Poco a poco, todos comenzaron a retirarse, dejando a Rafu con Celia, quien no podía contener las lágrimas.
—Celia, lo volveré a intentar — Susurró Rusil, con firmeza y ternura— No estés triste; te amo —
Celia, con lágrimas cayendo gota a gota, lo miró con incertidumbre. —Rusil… ¿Estás seguro? —
—Sí, estoy muy seguro — Respondió él, manteniendo su mirada firme.
Celia esbozó una débil sonrisa y se separó del resguardo de seguridad, tomando la mano de Rusil con cariño —Entrenar