Aria nunca imaginó que ella y Elena volverían a trabajar juntas. En realidad, no tenía nada de malo; al fin y al cabo, ambas salían ganando. Aria por fin sabría quién era el verdadero padre de su hijo, y Elena descubriría si Jayden era quien tenía problemas pero se resistía a decírselo. Cualquiera que las viera colaborar pensaría que se habían vuelto muy cercanas.
—¿Lo conseguiste? —preguntó Aria con curiosidad. Elena ni siquiera se había terminado de sentar en el café donde se citaron cuando A