La habitación quedó sumergida en el silencio por un instante antes de que Sam, con cierta incomodidad, aceptara la petición de Jayden. Se sentía un poco fuera de lugar, ya que él había mostrado un enorme entusiasmo mientras que Jayden lucía completamente indiferente.
*«¿De verdad querrá tener hijos pronto?»*, pensó Sam.
En fin, al demonio. No era asunto suyo, siempre y cuando hubiera explicado todo lo necesario —bueno, al menos una parte— a la pareja. El resto dependía enteramente de la serieda