Al llegar a casa, Aria fue recibida con entusiasmo por Anne y Andrew, quienes la habían estado esperando. Hans ya se había despedido sin llegar a entrar, diciendo que tenía asuntos urgentes de los que encargarse.
—Oye, ¿a dónde va Hans? ¿Por qué no entró primero? —preguntó Anne, confundida, mientras veía el auto de Hans salir de la entrada.
—Sí, mamá, es porque Hans dijo que tenía algo muy importante que hacer. Quería disculparse con mamá y papá por no haber podido quedarse antes —dijo Aria.
—Y