—Papá, por favor, escúchame primero —le suplicó Aria, intentando agarrarle la mano, pero Andrew la empujó de inmediato con brusquedad. El violento rechazo casi hace que Aria estampara contra el suelo; por puro reflejo, Hans, que no le quitaba el ojo de encima desde atrás, la sostuvo firmemente por la cintura para evitar el golpe. Terminó envolviéndola en un abrazo protector, pero cabe aclarar que no fue con ninguna mala intención, sino por pura inercia.
—¿Te encuentras bien, Aria? —preguntó Han