Aria se sentía de la misma manera; si no hubiera sido algo tan excesivo, no habría forma de que hubiera tratado tan mal a Hans. Mira que incluso se sentía tan agobiada por no haber tenido la oportunidad de disculparse con él. Y hoy, finalmente, reunió el valor necesario. Aria se sintió increíblemente aliviada.
—Está bien. Supongo que ya no hay necesidad de preocuparse por eso —dijo Aria, pudiendo finalmente sonreír sin sentirse incómoda o forzada.
—Sí. Eso está mejor —respondió Hans, sonriend