Mundo ficciónIniciar sesiónNo parecía divertirle que le negara algo. Eso solo lograba que su furia sexual creciera y yo empezaba a amar que se enojara durante el sexo… quería jugar con su enojo.
Me apretó más contra la pared, rozando todo su miembro contra mi coño, grité sin esperarlo, no había notado lo desesperada que también me hallaba.
Sentirlo duro y latir frenéticamente en mi boca era una experiencia de otro mundo, pero tenerlo en







