Mundo ficciónIniciar sesiónEstaba a punto de lograrlo o eso creía. Los nervios me jugaban una mala pasada ¿y como no hacerlo? Ambas miradas dominantes me observaban cada uno de mis movimientos; por un lado, estaba Müller quien me miraba con ternura y lujuria, inspirándome confianza y el impulso necesario para proseguir.
Luego, estaba William, su amigo; no había ternura en su mirada, solo una profunda seriedad que encajaba tan bien con el fuego de sus ojos ¿con quién







