Mundo ficciónIniciar sesiónComo era de esperarse su amigo soltó una risita, relajando su rostro, al igual que sus músculos y después, mordió su labio inferior sin dejar de sonreír. Yo esperaba que se tratara de una simple broma, pero era imposible que lo fuera; notaba el leve temblor de sus manos que solía surgir cuando hallaba excitado, su voz y su conducta, habían cambiado, tornándose gruesa y grave, con una personalidad juguetona.
—Te conozco hace a






