Pareja 2: 32 - "levanta ese magnífico trasero y prepárame el café".
ALEXANDER HAMPTON
No me desperté solo. Me despertaron.
No por un sonido, sino por un toque. Mi cuerpo estaba pesado y exhausto, con cada músculo adolorido de una forma deliciosa. Estaba en algún lugar entre el sueño profundo y la consciencia, en un estado de pura satisfacción física.
Entonces, la sensación. Caliente, suave y húmeda.
Empezó como un toque ligero, labios rozando la piel sensible de mi cadera. Gemí en mi sueño, moviéndome. Esto no era un sueño.
La sensación continuó, subiendo. Un r