STELLA WINTER
Mi súplica desesperada fue respondida, no con palabras, sino con una acción definitiva que robó todo el aire de mis pulmones.
Con un único y poderoso impulso, se enterró dentro de mí.
Un grito agudo escapó de mis labios, una mezcla de dolor y de un placer tan grande que era casi insoportable. La sensación de ser llenada por él, tan completamente, tan profundamente, después de la deliciosa tortura de su provocación, fue un placer inmensurable. Se quedó quieto por un momento, permit