DAMIAN WINTER
Cruzar la entrada principal del hospital se sintió diferente esta vez. Normalmente era solo otro ambiente frío y tranquilo que ya me sabía de memoria, como si cada paso hacia la habitación de Stella formara parte de la rutina agotadora de verla recuperarse. Pero al volver, noté que algo estaba raro. Había agentes de policía cerca de la recepción, radios crepitando con más frecuencia de lo habitual y hasta visitantes murmurando entre sí, como si una noticia grave se estuviera exten