DAMIAN WINTER
El restaurante era elegante, como mandaba el figurín. Sophie Pósitron ya estaba sentada cuando llegué. Levantó el rostro hacia mí y esbozó un discreto saludo con la cabeza. Ni una sonrisa falsa, ni el más mínimo intento de parecer accesible. Llevaba un tailleur azul oscuro que contrastaba con su piel pálida y el cabello negro perfectamente recogido detrás de la oreja. Todo en ella parecía medido y serio.
Nada que ver con la niñata mimada que esperaba encontrar.
— Señor Winter —sal