El sonido de pasos apresurados volvió a llenar el pasillo de la UCI.
En cuanto escucharon el informe de la enfermera, varios médicos corrieron de inmediato hacia la habitación.
La puerta de la UCI volvió a cerrarse herméticamente.
Damian y Livia solo pudieron quedarse inmóviles detrás del muro de cristal.
Ninguno de los dos se atrevía a pronunciar una sola palabra.
Era como si contuvieran la respiración.
Sus miradas no se apartaban ni un instante de la pequeña figura rodeada por el equip