—¡Doctor!
La voz de la enfermera volvió a resonar dentro de la sala de aislamiento.
—¡La paciente está comenzando a responder!
Todo el equipo médico que permanecía de guardia se movilizó de inmediato alrededor de la cama de Starla.
El ambiente, que apenas unos instantes antes se había calmado, volvió a tensarse.
El sonido de pasos apresurados llegó desde distintos rincones de la habitación.
—¡Revisen la presión arterial!
—¡El ritmo cardíaco está estable!
—¡La saturación de oxígeno es n